Helicópteros de emergencias en Canarias lamentable situación
Después de más de dos meses desde el último accidente de helicóptero en el que fallecieron cinco personas más una que no ha aparecido, y ahora que a pesar de la enorme tragedia las aguas se van calmando, es hora de valorar la calidad del servicio que se está prestando y las condiciones en las que se hace.
Nos alegramos de que reanudaran la búsqueda del cuerpo del tripulante que aún no ha aparecido y de los restos del aparato. Pensamos que el trabajador y su familia merecen este esfuerzo, y esperamos que los restos que quedan por aparecer puedan servir a los investigadores para dar con las causas del accidente.
Esperamos que las investigaciones aclaren muchas cuestiones como en qué momento se conoció la existencia de la avería que se tenía que reparar en el destino del que fue su último vuelo. Cómo estaba catalogada ésta en la lista de equipos mínimos del fabricante; si después de conocerse se ordenó a la tripulación realizar algún vuelo con personal de Medio Ambiente a bordo, y si el MEL lo permitía, etc.
Lo que tenemos muy claro es que en los helicópteros de emergencias, que tanto el Ministerio de Fomento como el Gobierno de Canarias ponen a disposición en el archipiélago a través de contratos con la empresa Helicsa, las condiciones laborales no son las más adecuadas. Por una parte, los pilotos se han venido quejando reiteradamente de la realización de jornadas excesivas, hecho este que ha llegado a ser el principal motivo de las huelgas que han llevado a cabo.
Por otra parte, otros componentes de las tripulaciones, los rescatadores, subcontratados por Helicsa a la empresa Foresma, también realizan sus funciones en pésimas condiciones. A estos últimos ni siquiera se les considera miembros de la tripulación, y esto trae consigo tener que realizar jornadas que, en opinión de CC.OO., son excesivas.
Hemos presentado diversas denuncias ante la Dirección General de Aviación Civil, la Dirección General de Emergencias del Gobierno de Canarias y en los tribunales correspondientes, en función de las competencias de cada uno de ellos. Los motivos son variados: no concederles vacaciones, excesos de jornada, contar con material escaso y en malas condiciones, áreas de descanso no aptas, cesión ilegal de trabajadores entre empresas, etc.
Estas situaciones han sido también motivo de huelgas que la Administración ha solucionado fijando el 100% de servicios mínimos. No quedando otra solución que esperar las resoluciones de la justicia mientras se trabaja en pésimas condiciones. Algunos de los problemas expuestos se han ido solucionando o se encuentran en vía de solución con la lentitud que caracteriza a los tribunales y con la desidia de las autoridades responsables.
En cualquier caso, unas relaciones laborales tan precarias es difícil que no afecten a la calidad del servicio. Una cosa es segura, los profesionales están realizando una labor excepcional en tan deplorables condiciones.
Nos alegramos de que reanudaran la búsqueda del cuerpo del tripulante que aún no ha aparecido y de los restos del aparato. Pensamos que el trabajador y su familia merecen este esfuerzo, y esperamos que los restos que quedan por aparecer puedan servir a los investigadores para dar con las causas del accidente.
Esperamos que las investigaciones aclaren muchas cuestiones como en qué momento se conoció la existencia de la avería que se tenía que reparar en el destino del que fue su último vuelo. Cómo estaba catalogada ésta en la lista de equipos mínimos del fabricante; si después de conocerse se ordenó a la tripulación realizar algún vuelo con personal de Medio Ambiente a bordo, y si el MEL lo permitía, etc.
Lo que tenemos muy claro es que en los helicópteros de emergencias, que tanto el Ministerio de Fomento como el Gobierno de Canarias ponen a disposición en el archipiélago a través de contratos con la empresa Helicsa, las condiciones laborales no son las más adecuadas. Por una parte, los pilotos se han venido quejando reiteradamente de la realización de jornadas excesivas, hecho este que ha llegado a ser el principal motivo de las huelgas que han llevado a cabo.
Por otra parte, otros componentes de las tripulaciones, los rescatadores, subcontratados por Helicsa a la empresa Foresma, también realizan sus funciones en pésimas condiciones. A estos últimos ni siquiera se les considera miembros de la tripulación, y esto trae consigo tener que realizar jornadas que, en opinión de CC.OO., son excesivas.
Hemos presentado diversas denuncias ante la Dirección General de Aviación Civil, la Dirección General de Emergencias del Gobierno de Canarias y en los tribunales correspondientes, en función de las competencias de cada uno de ellos. Los motivos son variados: no concederles vacaciones, excesos de jornada, contar con material escaso y en malas condiciones, áreas de descanso no aptas, cesión ilegal de trabajadores entre empresas, etc.
Estas situaciones han sido también motivo de huelgas que la Administración ha solucionado fijando el 100% de servicios mínimos. No quedando otra solución que esperar las resoluciones de la justicia mientras se trabaja en pésimas condiciones. Algunos de los problemas expuestos se han ido solucionando o se encuentran en vía de solución con la lentitud que caracteriza a los tribunales y con la desidia de las autoridades responsables.
En cualquier caso, unas relaciones laborales tan precarias es difícil que no afecten a la calidad del servicio. Una cosa es segura, los profesionales están realizando una labor excepcional en tan deplorables condiciones.



No hay comentarios:
Publicar un comentario