El sindicalista cibernético (I) - CÓMO ACTUAR ANTE LA GESTIÓN DE LAS CONTINGENCIAS COMUNES POR PARTE DE LA EMPRESA
¿Qué narices eso? Pues en castellano significa (más o menos): cómo os tenéis que portar y qué tenéis que hacer en caso de que os tengáis que dar de baja laboral (enfermedad, accidente, etc.)… Y LA EMPRESA OS HAGA UNA INSPECCIÓN A TRAVÉS DE LA MUTUA SANITARIA… para ver si os estáis escaqueando de currar… o no.Dado que hemos recibido multitud de preguntas acerca de este tema a nivel nacional, la inmensa mayoría de los sindicatos hemos redactado un decálogo informativo para que sepáis cómo debéis reaccionar. Ya sabéis que no corren buenos tiempos para los trabajadores, y que las empresas están “lampando” por poder echar a la calle a cuantos trabajadores indefinidos puedan… sin pagar la indemnización por despido procedente, a poder ser. ¿Y qué mejor forma de hacerlo que enviar inspectores a inspeccionar (valga la “refunfoncia”) a los trabajadores que se han dado de baja? Pues vamos a intentar impedir eso, y no ponérselo fácil. No me gustaría que os rompiérais una pierna en el trabajo, y que, encima, por no saber hacer las cosas bien, os echen a la calle en mitad de la recesión económica más seria desde la Transición.
Esperamos que con esta ayuda que os vamos a brindar (y que esperamos que os LEÁIS, panda de vagos), seáis capaces de defenderos, a la vez que aprendéis vuestros derechos y vuestros deberes, que también los hay, faltaría más.
Bueno, lo dicho. Imaginaos que os ponéis enfermitos o tenéis una accidente laboral (en horario y/o lugar de trabajo) o in itinere (esto es, a la ida hacia el trabajo o a la vuelta desde el trabajo hasta vuestro domicilio habitual). Si esa enfermedad o accidente laboral es de tal gravedad que os impide trabajar, os deberéis dar de baja, pues… por la sencilla razón de que no estáis en condiciones. Iréis a vuestro médico de la Seguridad Social, o a la Mutua, diréis lo que os pasa, bla, bla, bla… y a vuestra casa. Hasta ahí todo claro, ¿verdad? Pues sucede que, muchos de vosotros angelitos, no sabíais que la empresa puede, ¡oh, sí!, puede… inspeccionar esa baja laboral, normalmente con la intención de comprobar la evolución de esa baja (los cojones: en muchas ocasiones lo que van es a ver si os pueden echar por estar fingiendo la causa de la baja o para ver si estáis incumpliendo, queriendo o no, algunos de los términos a los que está sujeta una baja). Lo normal en estos casos es que, ¡sorpresa!, os soliciten que acudáis a un centro de la Mutua para “inspeccionaros médicamente”. A veces, llegarán al extremo de enviaros a un inspector médico a vuestra casa (especialmente en los casos de bajas prolongadas).
Indicaciones a seguir:
1) No tienes por qué responder a consultas telefónicas ni dar información médica a nadie si TÚ no quieres.
Esto es de cajón. La mayoría de las veces, los inspectores os intentarán “pillar” por teléfono, realizando una batería de preguntas, y así se ahorran el hacer el viaje hasta vuestra casa. Vosotros no tenéis por qué saber que el que está al otro lado del teléfono es quien dice ser. Podría ser alguien haciéndose pasar por un médico con el objeto de enterarse de datos personales vuestros, para telemárketing, o vaya usted a saber para qué. No os compliquéis la vida: le decís que vuestros datos privados no son para darlos por teléfono, y que si de verdad es la Mutua, que os convoquen a un centro médico. Y le colgáis. Punto.
2) En caso de presencia de algún médico, de parte de la empresa o de la Mutua, en tu casa, no tienen derecho a entrar en la misma, si tú no quieres.
Esto es uno de los casos más graves que hemos estado viendo en los últimos tiempos. En época de bonanza económica, a las empresas ni se les pasaba por la cabeza esta medida tan extrema. Bueno, pues que se jodan. El hogar de una persona es su castillo. Y en vuestra casa, que es vuestra propiedad privada, no entra ni Dios si vosotros no queréis. Le cerráis la puerta en las narices (como si fueran predicadores evangelistas). Como gesto de buena voluntad, y si queréis ser educados, le decís al inspector que si os quiere “inspeccionar”, que os convoque a un centro sanitario, pero NO TENÉIS POR QUÉ RECIBIRLE EN VUESTRA CASA SI VOSOTROS NO QUERÉIS… y os despedís de él lo más amablemente que podáis (“mire usted, ahora no puedo, tengo la casa sin recoger, mi abuela fuma porros”, etc.).
3) Si te solicitan información sobre la baja y el proceso lo lleva el médico de la Seguridad Social, no tienes por qué facilitársela, aunque la conozcas. Que se dirija al médico de cabecera.
Que trabajen, que para eso cobran. No vais a hacerles vosotros su trabajo. Encima de putas, quieren que pongamos la cama. NI HABLAR.
Aparte… VOSOTROS no sois médicos titulados. El manejo de esa información de carácter técnico está más allá de vuestras capacidades, y debe de dejarse en manos de profesionales (los médicos de la Seguridad Social). Así que nada de dar índices de hipoglúcidos por miligramo en sangre, ni vayáis a coger vuestro último informe médico para dictárselo al inspector de la Mutua. Que se las averigüe y componga él (o ella) con la Seguridad Social.
4) Las revisiones médicas se deben realizar en lugares adecuados para ello. El domicilio no es uno de esos lugares.
INSISTIMOS: NADA EN VUESTRA CASA.
No cometáis ese error, que es de niño chico. Aparte de que eso no es adecuado ni higiénico DE NINGÚN MODO.
Las cosas, bien hechas, ESPECIALMENTE las cosas relativas a la salud de las personas: VUESTRA salud. Obviamente, en vuestra casa, no se reúnen las condiciones necesarias ni se encuentran los aparatos obligatorios y/o imprescindibles para realizar un reconocimiento médico. Ésta es una de las mejores razones que podéis aducir para largar a un inspector que se os presente en vuestra casa. Y con todas las de la Ley, vaya.
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5) Cuando seas convocado por la Mutua, por escrito, y no puedes acudir, les debes responder por el mismo medio.
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5) Cuando seas convocado por la Mutua, por escrito, y no puedes acudir, les debes responder por el mismo medio.
Ya sé que a algunos de vosotros os da pánico redactar el más mínimo texto, pero nunca me cansaré de decirlo: LAS COSAS, POR ESCRITO.
Nuestro consejo particular es que no respondáis mediante carta (se pierden más que un paraguas, y Correos falla más que una escopetilla de feria), ni mediante e-mail (son muy difíciles de defender como prueba en caso de reclamación, pueden aducir que “tienen tantos que no lo leyeron”), sino que recurráis a un burofax, que tiene acuse de recibo inmediato. Lo mejor es que, si podéis, lo enviéis por doble (carta y burofax, lo mejor). Y guardáis el acuse de recibo como oro en paño, por favor. Los de la mutua se cagan vivos cuando ven aparecer uno como prueba en los juicios por reclamación.
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6) Cuando se te cite a una revisión médica de control de Contingencia Común, debes preguntar a la Mutua qué medio de transporte debes usar y cómo se te va a abonar el mismo. En caso de tener alguna limitación motriz debes solicitarle un medio de transporte idóneo.
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6) Cuando se te cite a una revisión médica de control de Contingencia Común, debes preguntar a la Mutua qué medio de transporte debes usar y cómo se te va a abonar el mismo. En caso de tener alguna limitación motriz debes solicitarle un medio de transporte idóneo.
Amigos… qué gran verdad es esa de que lo que más les duele a algunos es… el dinero.
Ésta es, quizás una de las mayores razones “espanta-inspectores” y “eliminadora-de-inspecciones-toca-huevos”. Cuando una empresa ordena a la Mutua inspeccionar a sus trabajadores que están de baja, la Mutua intenta hacerlo con el menor coste económico posible para ella, para así obtener más beneficio, claro. Es por eso que intentarán “hacer su trabajo” (tocar los huevos), lo más económicamente posible (llamando por teléfono para obtener tus datos; buscando que seas TÚ quien les facilite el historial médico; si no tienen más remedio, acudiendo a tu casa; si aún siguen sin tener más remedio, llamándote A TI a su centro; etc.). Cuando oyen hablar de “me tienes que abonar el transporte”, les entran como sudores fríos, oyes. Y, misteriosamente, o no vuelven a llamar, o te ponen el último en la cola de inspecciones.
Ésta es, quizás una de las mayores razones “espanta-inspectores” y “eliminadora-de-inspecciones-toca-huevos”. Cuando una empresa ordena a la Mutua inspeccionar a sus trabajadores que están de baja, la Mutua intenta hacerlo con el menor coste económico posible para ella, para así obtener más beneficio, claro. Es por eso que intentarán “hacer su trabajo” (tocar los huevos), lo más económicamente posible (llamando por teléfono para obtener tus datos; buscando que seas TÚ quien les facilite el historial médico; si no tienen más remedio, acudiendo a tu casa; si aún siguen sin tener más remedio, llamándote A TI a su centro; etc.). Cuando oyen hablar de “me tienes que abonar el transporte”, les entran como sudores fríos, oyes. Y, misteriosamente, o no vuelven a llamar, o te ponen el último en la cola de inspecciones.
Lo de solicitar el transporte idóneo puede parecer una obviedad, pero en más de una ocasión nos hemos encontrado con que han hecho venir a uno de nuestros afiliados en autobús… o en metro… y eso que tenía una pierna escayolada. Decidles que se dejen de TONTERÍAS, y que si tenéis una “impedancia motriz”, que suelten la plata, y os pongan o un taxi para minusválidos, u os lleven en ambulancia. Que ya les vale con el ahorro, y con la cara tan durísima. Se les paga un dinero por cobertura sanitaria PARA ALGO, así que arreando, que es gerundio.
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7) En el reconocimiento médico de control de Contingencia Común, sólo se podrán realizar preguntas, reconocimientos y pruebas médicas sobre los aspectos que aparecen en el diagnóstico de la baja médica de ese momento.
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7) En el reconocimiento médico de control de Contingencia Común, sólo se podrán realizar preguntas, reconocimientos y pruebas médicas sobre los aspectos que aparecen en el diagnóstico de la baja médica de ese momento.
Ojito con esto.
Si os habéis roto una pierna… no os deben hacer un análisis psiquiátrico, ni haceros una endoscopia. A cada enfermedad o motivo de baja, su reconocimiento correspondiente. Nos hemos encontrado que, algunas veces, las empresas han aprovechado un reconocimiento rutinario (por ejemplo, un corte en una mano que se ha hecho un carnicero con un cuchillo), para buscarle al interpelado, enfermedades o “pegas” que le incapaciten para su puesto de trabajo, y poder así largarlo justificadamente (“descubrirle” de repente al carnicero que tenía una enfermedad en el oído que le dificulta supuestamente la coordinación en su equilibrio, impidiéndole, por ello, manejar instrumentos afilados).
En un principio, no os podéis negar a realizar estos análisis si no estáis realmente seguros (esto es, a no ser que sean ya flagrantemente absurdos y/o peligrosos), así que lo mejor es que llaméis de inmediato a vuestros enlaces sindicales, que ya nos pondremos nosotros en “contacto” con los de la mutua. En caso de que no estéis seguros de si el análisis o procedimiento que os han realizado no es vinculante para el tipo de baja que os están inspeccionando, registradlo todo, apuntadlo, estad pendientes, quedaos con los nombres de los médicos, etc., y luego venís a nosotros, que iremos juntos a la Seguridad Social a comprobarlo. Realizaremos queja formal en caso negativo.
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8) Los datos médicos que recaben sobre tu persona son absolutamente confidenciales, y debes dar tu consentimiento para ser facilitados a cualquier persona o entidad sanitaria.
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8) Los datos médicos que recaben sobre tu persona son absolutamente confidenciales, y debes dar tu consentimiento para ser facilitados a cualquier persona o entidad sanitaria.
Es otra de las reglas de sentido común, pero más vale recordarla. Normalmente no os vendrán con este cuento, pero sí puede ser que el contrato entre la Mutua y vuestra empresa vaya a terminar, y los archivos médicos hayan de ser enviados a la nueva Mutua contratada.
Tened siempre, siempre, siempre, en cuenta, que los datos que obtenga la Mutua de vuestras inspecciones SON PRIVADOS.
No deben de ser conocidos por nadie ajeno. Ni siquiera por la empresa que paga la Mutua… por la sencillísima razón de que son datos privados. Si los conoce, ha habido una filtración, y ha de ser investigada. Procurad no abrir la bocaza, y no comentéis con nadie los resultados (hombre, si queréis con la familia, pero con NADIE que pueda usar esos datos en vuestra contra). Recordad: no es de la incumbencia DE NADIE lo que haya salido en esos análisis.
Ante la duda, no firméis nada, y consultadnos.
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9) Los tratamientos médicos alternativos propuestos por la Mutua deben contar con tu consentimiento informado. Se te deben explicar claramente para y por qué son, y deberías consultarlo con el médico del Servicio Público de Salud que lleva tu baja.
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9) Los tratamientos médicos alternativos propuestos por la Mutua deben contar con tu consentimiento informado. Se te deben explicar claramente para y por qué son, y deberías consultarlo con el médico del Servicio Público de Salud que lleva tu baja.
Esto es un tema un poquito desagradable, y de muy nuevo cuño.
Hemos tenido algunos problemas, pocos pero MUY serios a este respecto. En los últimos tiempos, hemos detectado cómo las Mutuas, especialmente las radicadas en grandes ciudades como Madrid y Barcelona, están empleando a gente muy poco cualificada (pero muy barata de contratar) para tratar a nuestros afiliados. Estas personas emplean técnicas médicas y “tratamientos alternativos” muy sospechosos, mostrando tener unos conocimientos bastante alejados de una práctica sanitaria moderna y/o decente. Uno de los casos más famosos ha sido el de una afiliada nuestra, licenciada en Psicología, que fue tratada en la Mutua por depresión por un médico/psicólogo procedente de cierto país hispanoparlante, que se empeñó en realizarle un psicoanálisis freudiano… en pleno siglo XXI. La que montó la chica fue tremenda. Descubrimos que el médico que la trató estaba titulado, pero su titulación no estaba convalidada por el Ministerio de Sanidad.
Otra cuestión mucho más grave es la de los medicamentos “alternativos”. Sé que la inmensa mayoría de vosotros no sois técnicos ni entendidos, y os veréis obligados a recurrir a vuestra intuición… pero desconfiad de los medicamentos o curas milagrosas que os puedan intentar endilgar en la Mutua. Si detectáis algo sospechoso, lo más mínimo, acudid al médico de cabecera para que examine o estudie ese “método o medicamento alternativo”. Como se trate de algo no avalado por Sanidad, os juro que nosotros nos encargamos de que se le caiga el pelo a los de la Mutua. Palabra.
Con la salud de la gente no se juega.
10) En caso de mala atención o queja debes dejarlo recogido por escrito en una Hoja de Reclamaciones oficial de la Comunidad Autónoma correspondiente o en la siguiente dirección:
10) En caso de mala atención o queja debes dejarlo recogido por escrito en una Hoja de Reclamaciones oficial de la Comunidad Autónoma correspondiente o en la siguiente dirección:
Lo siento, pero aquí precisamos de vuestra ayuda y necesitamos que pongáis de vuestra parte: a la hora de denunciar, debéis realizarlo todo por escrito. Nunca dejaré de insistir en la necesidad de que las quejas y rabietas, POR ESCRITO. Si no, poco caso os van a hacer. Y sí… os ayudaremos, pero las denuncias que nosotros presentemos, irán con vuestros nombres, apellidos, y DNI. Sé que muchos de vosotros le tenéis miedo a “señalaros” o sois muy tímidos… pero los combates los ganan los valientes.
Recordemos que estamos hablando de vuestros derechos, y sobre todo, de VUESTRA SALUD.
Tenedlo siempre presente.
Y, recordad también: ante cualquier duda o problema, consultad con vuestros delegados sindicales. Que pa’ eso estamos.
Y, recordad también: ante cualquier duda o problema, consultad con vuestros delegados sindicales. Que pa’ eso estamos.


1 comentario:
Gracias por toda la información, pero me queda una duda: Cuando te puede llamar la Mutua para verte? desde el primer día de baja, o desde el 16 que se supone que empiezan a pagarte?
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